Riko Izawa vive sola en su casa porque sus
padres se pasan la vida viajando. Su vecino, Souchi, la
ayuda con las cosas de la casa, pero no hay nada entre ellos.
De hecho, Riko tiene una suerte pésima con los chicos
y a todo aquel que se declara, la rechaza.
Un día, de camino a casa, encuentra
un móvil en el suelo que está sonando y al
cogerlo, el que está al otro lado del teléfono
le pide que se lo devuelva, así que quedan en una
cafeteria y se lo devuelve.