Los mellizos Aki y Aya tienen que ir a celebrar
su decimosexto cumpleaño a casa de su abuelo pero
una vez que llegan el ambiente de su familia es muy extraño.
Todos están muy serios y nadie les explica nada.
Entonces les traen una caja de madera que contenía
una mano momificada. Al abrirla, Aya libera una fuerte enegía
y a Aki le salen unas terribles heridas.
Aya es la reencarnación de una diosa
que, según dice la leyenda, bajó a la tierra
a bañarse, pero un humano le robó su chal
y no pudo volver al cielo. La diosa
se casó con ese hombre y tuvieron descendencia que
heredaron el poder de su sangre... hasta ahí todas
las versiones de la leyenda son iguales pero su final varía
según cada una. Lo que se sabe es que ella desea
volver al cielo y cada cierto tiempo se reencarna en una
chica de la familia, y cada vez con más odio porque
nada más aparecer, la familia la asesina antes de
que pueda liberar todo su poder.
Pero Aya consigue escapar con
la ayuda de Toya, un muchacho muy misterioso que ya la había
salvado poco antes de ser atropellada, y de la familia Aogiri
quienes luchan contra los Mikage y quieren salvar a Aya.
Pero lo peor es que Aki resulta
ser la reencarnación del hombre que le robó
el manto a Ceres así que Aya tedrá que luchar
contra su propio hermano y encontrar el manto que él
le robó a Ceres para evitar que acabe con él
y toda su familia.
Ahora comienza una lucha contra
la familia Mikage para encontrar el manto de Ceres, para echar
por tierra los planes de Kagami (primo de los mellizos) de
crear una serie de mujeres con el poder de la diosa y también
para intentar ser feliz con Toya.
Es una historia bastante adulta
y seria donde se tratan temas de genética, clonación,
traiciones en una misma familia... Sin duda, la obra más
oscura de Watase-sensei hasta Sakura Gari.
Para saber más de Ayashi
no Ceres